Propuesta Reconstrucción Muro Alfonso VIII (Cuenca)

La intervención no pretende crear únicamente un recorrido, sino que planteamos la creación de un espacio confortable.

Se pretende recordar, manteniendo la memoria de la antigua defensa pétrea, sobre el que se levanta una piel, un tamiz de lamas de madera, creando la ilusión de la existencia de un muro que a medida que nos acercamos se difumina para dejarnos percibir un elemento permeable, tras el que se vislumbra ese espacio confortable.

Es un espacio de paso para acceder a la plaza del Colegio del Carmen, a pie o mediante un ascensor integrado en la actuación, introduciendo conceptos de accesibilidad.

Es un espacio-estancia, desde el que observar el discurrir de las procesiones, protegidos por el tamiz, que nos transporta al sentir de los costaleros que perciben el exterior únicamente por una suerte de celosías ubicadas bajo las imágenes. 

Se trata principalmente de una reconstrucción que respeta la preexistencia original, e introduce con un lenguaje moderno y de manera sutil un espacio público, aprovechando la oportunidad para iniciar la creación de un recorrido accesible, tan necesitado y complicado de insertar en el Casco Antiguo de Cuenca. Con la introducción de un ascensor que conecte la muy transitada Calle Alfonso VIII con la plaza del Colegio del Carmen, y en el futuro con la Plaza de Mangana, se abre la posibilidad de crear un recorrido peatonal completamente accesible desde el Jardín de los Poetas.