Vivienda en Lastres. Asturias

Situada en un enclave privilegiado, a escasos metros del mar y con una parcela con un fuerte desnivel que le permite asomarse a la costa asturiana, esta vivienda nace de esa búsqueda de la visual perfecta del Cantábrico mientras trata de adaptarse al mismo tiempo a la pendiente del terreno sin oponer resistencia. De este modo, se configura el proyecto en una serie de terrazas, delimitadas por muros de mampostería de la zona lo que permite crear la sensación de que la actuación real es muy pequeña.

La vivienda se articula en la planta baja con el clásico esquema en L, con las zonas comunes unidas en un único espacio continuo, utilizando la chimenea para articular las circulaciones. El estar, en doble altura, busca desesperadamente el mar, a través de un paramento completamente acristalado, al igual que la habitación principal, a cuyos pies una lámina de agua busca crear la ilusión de encontrarse en la misma orilla.

La vida se desarrolla en la planta baja. En la planta primera se ha ubicado un estudio con una habitación de invitados, desde la que se ofrece una panorámica del mar Cantábrico, enmarcada por los cuidados huecos horizontales. Se ha buscado en todo el proyecto la interacción con el mar, unas veces metiéndolo en la vivienda, y otras ofreciéndolo distante, observándolo desde una atalaya.